La Corte Penal Nacional del Perú emitió una sentencia histórica en el denominado caso Raccaya-Umasi, al condenar a 15 años de prisión al general en retiro del Ejército peruano Jorge Carcovich Cortelezzi por su responsabilidad en la masacre de 41 pobladores ocurrida en Ayacucho en octubre de 1983.
La decisión fue adoptada por la Tercera Sala Penal de la Corte Penal Nacional, marcando un avance clave en uno de los casos más emblemáticos vinculados a violaciones de derechos humanos durante el periodo de violencia interna en el país.
𝐋𝐚 𝐦𝐚𝐬𝐚𝐜𝐫𝐞 𝐝𝐞 𝐑𝐚𝐜𝐜𝐚𝐲𝐚-𝐔𝐦𝐚𝐬𝐢
Los hechos ocurrieron el 17 de octubre de 1983 en la comunidad de Raccaya, provincia de Víctor Fajardo, en la región Ayacucho.
Según las investigaciones judiciales, una columna de la agrupación terrorista Sendero Luminoso ingresó a la comunidad y secuestró a más de 50 pobladores, entre hombres, mujeres y niños, bajo amenazas y engaños, con el objetivo de adoctrinarlos.
Las víctimas fueron obligadas a caminar hasta el anexo de Umasi, donde permanecieron retenidas en una escuela local.
Horas después, militares de la base contrasubversiva de Canaria rodearon el lugar y abrieron fuego contra la población, provocando la muerte de 41 personas, entre ellas 21 menores de edad.
𝐕𝐢𝐨𝐥𝐞𝐧𝐜𝐢𝐚 𝐲 𝐟𝐨𝐬𝐚𝐬 𝐜𝐥𝐚𝐧𝐝𝐞𝐬𝐭𝐢𝐧𝐚𝐬
Durante el proceso judicial se acreditó que varias de las víctimas, principalmente menores, habrían sufrido violencia sexual antes de ser asesinadas. Posteriormente, los cuerpos fueron enterrados en fosas clandestinas.
El caso permaneció durante décadas en búsqueda de justicia y se convirtió en uno de los símbolos de las graves violaciones a los derechos humanos cometidas durante el conflicto armado interno.
𝐒𝐞𝐧𝐭𝐞𝐧𝐜𝐢𝐚 𝐡𝐢𝐬𝐭𝐨́𝐫𝐢𝐜𝐚
Tras 43 años de ocurridos los hechos, la justicia peruana determinó la responsabilidad del exalto mando militar Jorge Carcovich Cortelezzi, imponiéndole una condena de 15 años de prisión por delitos considerados de lesa humanidad.
Familiares de las víctimas y organizaciones de derechos humanos señalaron que la sentencia representa un paso importante en la lucha contra la impunidad y en la búsqueda de verdad y reparación para las comunidades afectadas por la violencia en Ayacucho















