El Organismo Supervisor de Inversión Privada en Telecomunicaciones (Osiptel) puso en marcha un proyecto piloto orientado a modernizar la fiscalización del proceso de contratación de servicios móviles, mediante un enfoque basado en la identificación y gestión de riesgos.
La iniciativa busca fortalecer los mecanismos de supervisión a través de la verificación anticipada de aspectos clave en la contratación, apostando por una fiscalización más preventiva, técnica y acorde a las dinámicas actuales del mercado de telecomunicaciones.
En este proceso, las empresas operadoras Integratel y Entel manifestaron su participación voluntaria, lo que permitirá analizar de manera conjunta elementos críticos como la trazabilidad del chip, la validación de identidad de los usuarios, el uso de tecnología biométrica, así como los procesos de contratación y activación del servicio.
El piloto también contempla el desarrollo de herramientas técnicas, protocolos y listas de verificación que contribuyan a mejorar la confiabilidad del proceso, además de identificar riesgos regulatorios y promover mejores prácticas en los operadores.
Como parte de las acciones previstas, se realizarán visitas de campo y evaluaciones en establecimientos autorizados en diversas regiones del país durante un periodo de cuatro meses. El objetivo es construir una metodología de fiscalización que pueda aplicarse a cerca de 70 mil puntos de atención a nivel nacional.
Osiptel destacó que este tipo de iniciativas apunta a reforzar la fiscalización preventiva y la autorregulación, reduciendo la necesidad de aplicar sanciones, en línea con la tendencia de incremento de acciones no punitivas en los últimos años.
Finalmente, la entidad precisó que otras empresas del sector, como Claro y Bitel, no se sumaron a esta etapa inicial del piloto, aunque reiteró que este espacio busca promover el diálogo técnico y la mejora continua en beneficio de los usuarios y la transparencia en la contratación de servicios móviles.
















