El congresista ayacuchano Germán Tacuri es, hasta ahora, el único de los tres representantes de Ayacucho que no respalda acciones inmediatas para evaluar la permanencia del presidente José Jerí en el cargo.
Mientras Margot Palacios y Alex Flores impulsaron la censura y salida política del mandatario, Tacuri forma parte del grupo de parlamentarios que se resiste a firmar la solicitud para convocar un pleno extraordinario que permita debatir las mociones presentadas contra el jefe de Estado.
Actualmente, la iniciativa suma 62 firmas, pero se requieren 78 para solicitar formalmente el pleno extraordinario. Sin ese número, el Congreso recién vería estos pedidos en marzo.
El bloqueo político proviene principalmente de bancadas como el fujimorismo, Podemos Perú, Acción Popular, Somos Perú y otros sectores que no han respaldado la convocatoria urgente, lo que en la práctica termina dando oxígeno político al Ejecutivo en medio de la crisis.
La postura se da en un contexto de creciente cuestionamiento al gobierno. A menos de cuatro meses de gestión, la administración de Jerí enfrenta varios frentes abiertos: desde la crisis política tras la muerte del artista conocido como Trvko, hasta el denominado ChifaGate, vinculado a reuniones privadas con empresarios chinos.
A ello se sumó una nueva revelación difundida por el dominical Cuarto Poder: cinco mujeres habrían ingresado al despacho presidencial en horarios nocturnos y feriados, y posteriormente obtuvieron órdenes de servicio o cargos en entidades públicas, con remuneraciones que alcanzarían los tres mil dólares mensuales.
Incluso, se ha revelado que una mujer pasó la noche en Palacio. El presidente, mientras tanto, se refugia en Palacio.
















