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LA MENTIRA TAMBIEN ES CORRUPCION

Por futuroyopinion
Por Luis Larrea

El burro sí puede patear dos veces. El vacado ex presidente Pedro Pablo Kuczynski mintió sobre la participación de su empresa de consultoría financiera en negocios con la hoy indeseable empresa Odebrecht, y después de tanta evidencia terminó admitiendo y dejando la Presidencia de forma vergonzosa. Ahora se viene una segunda patada de burro con la mentira del actual presidente Vizcarra, quién frente a la pregunta de que si su empresa CyM Vizcarra prestó servicios a Odebrecht, dijo y se mantiene en su respuesta «contundente» de un «no rotundo».

Ante la evidencia de la investigación periodística que devela contratos de servicios de alquiler de maquinarias del año 2006, por parte de CyM Vizcarra en favor del Consorcio CONIRSA, el presidente Vizcarra dice que sí, efectivamente alquilaron maquinarias a éste consorcio, que se encargaba de la construcción de la carretera interoceánica, pero que «desconocía quienes la integraban y esa información nadie sabía», y plantea el ejemplo de una ferretería que le vende cemento o clavos, y que esta ferretería no pregunta quienes conforman la empresa o consorcio que compra dichos bienes. Veamos lo insostenible de sus argumentos: Cuando se licita la carretera interoceánica, éste es un proceso público en el cual todos los reportes periodísticos y la información de las propias instituciones del estado, daban a conocer quienes la conformaban. No era un secreto de estado y mucho menos que el Consorcio CONIRSA era una empresa individual, sino como su denominación lo indica, era un consorcio, lo cual implica la unión de dos o varias empresas para la ejecución de una obra. Por lo tanto, el presidente Vizcarra, si es hombre leído e informado, conocía perfectamente quienes integraban éste consorcio. Lo que pasa es que ahora resulta Odebrecht una empresa indeseable, que nadie quiere estar relacionada, y eso empuja al señor Vizcarra a mentir.

El presidente Vizcarra en cuyos hombros lleva la bandera de la lucha contra la corrupción, no puede actuar como aquellos a los cuales critica, como es el caso del ex Fiscal de la Nación, el mentiroso de Pedro Chavarry, ni mucho meno como su antecesor en el cargo, que por mentiroso lo vacaron. El presidente Vizcarra debió admitir que sí efectivamente prestaron servicios al consorcio, el cual estaba integrado mayoritariamente por la empresa Odebrecht, y que en ese momento no había procesos penales, ni cuestionamientos contra las empresas integrantes del consorcio. Pero prefiere mentir a fin de no beneficiar a los procesados por corrupción, pues si el propio presidente tuvo negocios con el consorcio donde participaba Odebrecht, y afirma que lo hizo por que ésta empresa en aquella época no tenía problemas legales, se sumaría a los argumentos de los procesados por corrupción, quienes afirman que lo de Odebrecht se supo recién en el 2016, y así se caen las tesis fiscales sobre el delito de lavado de activos, toda vez que se pretende condenar bajo el argumento de que conocían la ilegalidad del actuar de Odebrecht. Ahora si analizamos más a fondo, podemos conocer que el presidente Vizcarra sabía perfectamente la forma de hacer negocios en el sector construcción, pues lo de Odebrecht no fue la excepción, sino que llevó las prácticas corruptas a niveles mucho más altos. CyM Vizcarra como empresa en el sector construcción sabía y participaba de procesos marcado por acuerdos previos. Si CyM Vizcarra estaba ajena a todas estas prácticas corruptas, debe demostrar que tenían un sistema de cumplimiento, el mismo que exige la documentación de todos sus actos y debida diligencia de terceros, pues la protección del prestigio de una empresa requiere de información a quién se le vende o compra servicios, antes de adoptar decisiones.

Mentir también es cometer corrupción, y quien pretende ejercer un liderazgo ético en la lucha contra la corrupción, no debe mentir, pues con su conducta no sólo pierde legitimidad y credibilidad, sino que incrementa las justificaciones de los corruptos, toda vez que se convierte en verdades socialmente aceptadas frases como; todos roban, todos mienten. El presidente Vizcarra debe ser consciente del rol que tiene y la lucha que está emprendiendo. No se trata de jugar con palabras o darle un matiz diferente a las preguntas, se trata de ser transparente e íntegro, lo cual implica también un reconocimiento de errores, pues nadie es santo y puro, sobretodo en un contexto donde la corrupción es sistémica. La lucha contra la corrupción es un proceso profundo de cambio y debe sustentarse en actitudes concretas y valores como la verdad y el reconocimiento de errores, si es que los hubo.




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